“Desde pequeña me crié comiendo mango. Marcó parte de mi infancia. Vivimos comiendo mango, cenando mango. En un balde llenábamos mango y comíamos de noche. Hoy aquí en Barcelona (España) me es muy difícil comer porque cuesta muy caro” contó a Crónica, Soledad Martínez (32), quien actualmente vive en la Madre Patria.
A la consulta de cuánto cuesta un mango en España, Soledad dijo que “si tenés suerte lo encontrás a 8 euros (64 mil guaraníes) cada uno.
Sinceramente no es lo mismo que el mango que hay en Paraguay. Uno extraña eso y la verdad que duele ver cómo en muchos lugares este fruto se desperdicia”, añadió.
“Cómo extraño ingerir ese dulce manjar en mi ciudad, Caraguatay, que está plagada de sus árboles que hace que por estas calurosas fechas miles de mangos caigan y se pueda disfrutar. Sinceramente es algo que se valora estando fuera del país”, finalizó.

ÁRBOL
Un árbol de mango puede producir hasta más de 2 mil kilos de fruta y en diferentes rincones del país hay zonas donde se juntan hasta una decena de árboles.

“Si encontrás en el suelo es como un tesoro”
La acumulación de mangos descompuestos adquirió notoriedad en Asunción que en esta época del año la Muni capitalina pone a disposición de la gente el “Mango móvil”, un camión destinado exclusivamente a recoger del suelo la fruta tras la llamada que realizan los vecinos.
“Si acá por España encontrás un mango por el suelo es como si encontrás un tesoro perdido.
A la gente que está en nuestro hermoso país les pido encarecidamente que disfruten y coman mango por mí”, dijo Soledad. “Sinceramente somos muy privilegiados porque eso de ir a arrancar mango o recoger del suelo los frutos que caen no se ven por estos lugares”, finalizó.

