Este año por el covid los encuentros familiares serán reducidos, pero “no por eso vamos a perder el espíritu navideño”, comenta Eulalio Godoy (58), quien tiene la confianza de poder colocar todas las casitas para pesebre que confecciona, antes del nacimiento del Niño Dios.
En el barrio María Auxiliadora, don Eulalio es más conocido como don “Bigote”, desde hace unos días que ya tiene listas como 100 casitas para pesebre navideño y adornan toda su cuadra en Capiatá. Los precios varían desde G. 20 mil hasta G. 200 mil las gigantes para las figuras del pesebre.
Don Eulalio asegura ser el pionero en la creación de estos pequeños establos de tradición cristiana. Anteriormente don “Bigote” colocaba en fila sobre la Ruta 2 así la gente que peregrinaba a Caacupé le compraba, este año le hacen pedidos y bajó el precio para la clientela.
Desde temprano trabaja en la carpintería, pero este hombre multifacético también es constructor y sabe de mecánica, avei tiene un puesto bien surtido de comidas y tereré.

TERAPIA
“Para mí más que un ingreso es una distracción, es mi terapia, me gusta trabajar y hacer algo me mantiene bien”, comentó el karai que tiene la fe puesta en vender sus casitas.

