
El suertudo que otopá jey la icartéra se llama Robert Nolte, vive Logansport (estado de Indiana), comentó que un socio le farreó por sus pantalones que estaban sucios, por lo que omombo ha’e. Después nomás se le prendió la lamparita al hombre y se acordó que todo su dinero se encontraba en un bolsillo, pero ya era demasiado tarde porque los trabajadores ya habían recogido la basura.
Nolte llamó a un funcionario responsable del área, Johnny Quinones y le explicó la situación, al principio dudó un poco y le dijo que prácticamente era una misión imposible encontrar. En fin, informó a los trabajadores y uno por uno buscaron entre los desechos de ese día hasta que ¡bingo!ojetopami la ao y en los bolsillos la billetera.
Quinones agradeció al servicio por permitir la búsqueda y luego convocó a Nolte para devolverle su monedero. “Olía un poco mal y estaba un poco mojada, pero puedo comprar otra cartera”, he’i Nolte ha ovy’asyry.

PROPINA
El hombre quiso agradecer a Quinones con 100 dólares, pero el empleado público rechazó su propuesta. “Dios me hará mejor en el camino”, respondió el funcionario.

