(VIDEO) Vivir "atados" al raudal

Los gritos de auxilio en medio de los gruñidos de la naturaleza o el el agua desafiante son la “rutina”.

| Por Alex Noguera
El auto pudo ser liberado en la tarde de ayer cuando el agua bajó por completo.

La lluvia en Asunción, por lo general, es sinónimo de un verdadero desastre. Solo basta con que caigan algunas gotas para que se formen voraces raudales en las calles que muchas veces terminan llevando de todo.

Juan Meza (49), quien vive en el barrio San Pablo sobre las calles Joasy’y casi Yvapovõ, contó a Crónica que ellos viven hace más de 40 años en medio de raudales. Cuando los gruñidos de la naturaleza comienzan a hacerse sentir y el cielo rompe en llanto, ya se quedan encerrados en sus casas porque las calles se transforman en brazos de agua que no perdonan nada a su paso.

En la mañana de ayer tuvieron jeýma otra experiencia, que anotan en sus libros de malos recuerdos del raudal de la cuadra. Por lo menos, el final fue feliz...

“Estábamos todos encerrados como siempre cuando hay lluvia. Escuché algunos ruidos en la calles y salí a mirar. Era un tipo que le trajo el agua hasta acá y pudo salir, pero pedía ayuda para que pueda atajar su auto” explicó el hombre.

Mientras otros se iban a romper el coco craneando la forma de salvar el auto, Don Juan contó que ellos había sido ya tenían una técnica con la que ayudaban a todos los que eran arrastrados. “Tuvimos que atar su auto por la columna para que no siga yendo. Tengo un árbol de mango acá frente a mi casa, casi siempre atamos por ese, pero esta vez fue por la columna”, detalló el karai.

Explicó que el dueño del vehículo ovy’asyry con la ayuda que le dieron o sino su auto iba a terminar en un alcantarillado.

Hasta micro con pasajeros y todo ya paró en la cuadra he’i

Julio López, quien estaba de visita en la casa de su hermano cuando ocurrió el hecho, dijo a Crónica que el raudal en la zona es uno de los más fuertes del país ndaje, ya que hasta micros arrastra.

“Hay anécdotas y anécdotas... Una vez el raudal arrastró un colectivo con pasajeros y todo. Pasaron grandes sustos ya los que viven acá”, he’imi.

Julio explicó que casi siempre se va de visita en el barrio y que cuando les agarra la lluvia ya quedan más encerrados que durante la cuarentena total a principio de año.

“Es una situación difícil la que se vive acá. No podes salir ni a la vereda porque el agua te puede llevar. El tema del auto es luego cada lluvia”, le bajó.

Los vecinos siempre acuden al llamado de las personas que piden ayuda he’i.

Durante última lluvia ojetopá un finado en la vereda ndajeko

Don Juan contó que siempre que h a y tormenta ellos están atentos por si surja un pedido de ayuda, ya que solo ellos pueden salir al rescate.

“Acá no puede entrar ni salir nadie cuando empieza a llover. En un rato ya hay mucha agua. Por eso nosotros somos los únicos que podemos ayudar a la gente”, le bajó. Dijo que así como ya vivieron momentos de pura felicidad después de cada ayuda, también ya les tocó pasar por lo peor por culpa del raudal.

“De todo ya vimos acá, la última lluvia, la de hace un mes, fue la peor para nosotros. Cuando nos levantamos encontramos un cuerpo en la vereda. Fue de un hombre a quien le arrastró el raudal y le trajo hasta acá”, señaló don Juan.

BASURAL

Don Juan contó que luego de cada lluvia deben empezar con un pedido de ayuda pya’e para poder juntar toda la basura que quedó en el alcantarillado. “Toneladas de basura llegan hasta acá”, he’i.

SIN SOLUCIÓN

El karai dijo también que ya buscaron muchas soluciones para terminar con el raudal, pero hasta ahora no llegaron a la mejor. “Una vez hicieron más alta la calle y el agua entró a las casas” detalló.

https://www.facebook.com/221252151293397/videos/419113209277159

Últimas noticias