- Por Jorge Izquierdo
Creo que son poquísimos los peloteros que llevan apodos de dibujitos animados, en este caso, el exdefensor Carlos Sanabria (47 años) lleva el marcante de “Popeye”, así como el famoso marinero que consumía su espinaca para tener más fuerza y vencer a los malos, para de esa manera poder rescatar a Olivia.
Carlos habló con Crónica, donde comenzó recordando una anécdota realmente sorprendente que data del año 1997 cuando jugaba en filas de Cerro Porteño y en el que el DT era el uruguayo Jorge Fossati. “Jugamos contra Nacional y Mariano Pérez era mi socioite. Fuimos compañeros en Cerro y luego él pasó a Nacional. Me saludó en la previa, hablamos bien y tipo que me relajé. Me pegó un baile en el primer tiempo, me hizo sombreritos, caños, de todo. En el entretiempo Fossati le pide a todos los demás que salgan del vestuario y que me quede yo. Ahí me dijo ‘¿qué te pasa? Te veo relajado. Andá y buscate una tarjeta amarilla. Hacé lo que tengas que hacer’”.

“Mariano se acerca a hablarme y ahí le avisé, le dije andate hacia el otro lado o te voy a golpear. Me van a sacar del club si macaneo. No me hizo caso, siguió hablándome y yo le ignoraba. Después en una pelota dividida le llevé por el tejido de la cancha de Nacional (soltó en medio de risas). Tenía que seguir las instrucciones del DT”, siguió.
“Luego Fossati me habló y me dijo que él viene de la escuela charrúa, donde predominan la garra y el temperamento y quería que yo sea así siempre”, siguió narrando Sanabria.
“En ese campeonato fuimos campeones y jugué la mayoría de los partidos. Realmente la confianza que me dio Fossati fue fundamental. Jugar por Cerro fue algo muy lindo que me pasó”, finalizó Carlos.
SUS EQUIPOS
Carlos arrancó jugando en River Plate, donde debutó en la Primera División en 1992, luego pasó a Cerro, San Lorenzo y finalmente se retiró en el Kelito.
TÍTULOS
“Popeye” consiguió con Cerro el torneo República de 1995, el Apertura de 1997, Clausura y Absoluto de 1996 y Clausura de 1998.
Al parecer, a muchos no les gustó que haya ido al Ciclón
“Popeye” también habló de sus características como jugador y de cuando arribó a Cerro (1995), procedente de River Plate. “Yo me caracterizaba por ser un defensor fuerte, con buen juego aéreo. Esa era mi mayor virtud, casi siempre saltaba más que los rivales. Cuando llegué a Cerro muchos no me hablaban, tipo porque era el que siempre les metía alguna patada o algo así. Dos meses después, Virgilio Ferreira me empieza a hablar y me dice ‘nde calidaiterei ra’e nde’. Después ya me hice de amigos. Pasa que con Virgilio nos enfrentamos en un duelo River – Cerro y famoso cuando hay tiro de esquina pasa de todo. Le habré agarrado del cuello, de la cara, de la camiseta. Pero después me cobró, me dio también mi parte”, tiró en medio de su buena onda.
El apoyo de padre a hijo
Carlos también admitió que siempre trata de inculcarle cosas a su hijo, Lucas, quien juega en el Gumarelo. “Estamos siempre apoyándolo. El año pasado jugó bastante en la Copa Paraguay, donde fue campeón con Libertad. Este año también tuvo sus minutos. La verdad estoy muy orgulloso de él. Ojalá pueda llegar muy lejos en el fútbol”, remató “Popeye”.
LO DIJO
Atendé quién se perfumaba…

“Popeye” también se refirió hacia algo que antes se estilaba muy poco y que hoy día en la actualidad del fútbol, van ocurriendo más.
“Enfrenté a muchos delanteros y el único que se perfumaba para jugar era Héctor ‘Matador’ Núñez, era el que siempre cuidaba mucho su figura. Hoy día hay más jugadores que se perfuman antes de entrar a la cancha. A ‘Matador’ lo marqué y luego fuimos compañeros, nos hizo ganar muchos partidos. Fue un goleador impresionante”.
“También me tocó marcar a grandes delanteros como Édgar ‘Araña’ Denis, Raúl Vicente Amarilla y ni qué decir el ‘Tanque’ Torres, que cuando saltabas con él te golpeaba todo luego”, culminó Sanabria.
“Antes, las canchas eran muy feas, ahora se ve mejor fútbol”

En cuanto a la diferencia del fútbol de antes con el de ahora, Carlos dejó su opinión al respecto y dijo que “antes las canchas eran muy feas, ahora se ve mejor fútbol. Imaginate, yo tengo cicatrices de tanto que me barría al piso. Ahora el pasto es más lindo, se cuida bastante. Eso también le digo a mi hijo, que trate de disfrutar de la buena infraestructura que tiene Libertad, con un campo de juego impecable”, concluyó “Popeye”.

