Las guardias ya están preestablecidas para las dos fechas. Sería operativamente normal, pero emotivamente especial porque uno no pasa en su casa o no viaja al interior, como es nuestra tradición. “Es un sacrificio muy especial ese desprendimiento familiar, si bien muchos familiares acompañan la guardia, papá, mamá, parejas e hijos, es algo muy especial”, comenta el capitán Richard López, de la Unidad de Rescate y Extinción Bomberos de Capiatá, Central.
Contó que en estos 3 últimos años tuvieron incendios en Año Nuevo y prácticamente se pasó medianoche en servicio, mientras que en Navidad lo más común son los accidentes de tránsito al amanecer, de 7:00 a 9:00 horas, y a la tarde del 25, a partir de las 18:00 horas.
“Normalmente los familiares están temprano para organizar la mesa, así también bomberos rescatistas que eligen pasar esa noche de apoyo a la guardia”, comentó. Respetan las tradiciones religiosas de todos considerando la distintas creencias, lo importante es compartir la mesa a menos que surja una llamada de emergencias.

