Dijo que un jardinero de 28 años le conmovió y que se ganó su respeto y admiración para siempre. Contó que el jueves 24 se fue a cortar césped en su casa, pero se le descompuso su máquina.
Entonces se disculpó y acordaron que volvería el sábado 26 para completar su trabajo, pero el 25, en plena Navidad, le escribió y le dijo que si ella no tenía problema, él estaba dispuesto a ir a terminar lo que quedó pendiente.
Se fue, pero de nuevo se le descompuso su cortador de césped. Entonces, ella le preguntó si podía hacerle un arreglo en el techo. El jardinero aceptó sin problemas y se quedó trabajando hasta la noche, dijo. Isabel aclaró que publicó la historia como motivación para la gente, porque por ese gesto de ganas de trabajar se ganó su confianza y que siempre va a contratar al mismo por la voluntad que demostró.
Loperro tomaron la publicación para hacerse de los simpáticos y le dijeron que era estrategia nomás para quedarse más tiempo en su casa. “Si fuera yo, también haría que se me descomponga la máquina para volver a tu casa. Buena estrategia”, le escribió uno.

