Por Arturo Rojas C.
@rojasarturopy
El viernes pasado llamaba la atención en la alineación titular de Guaraní el nombre de Milton Maciel (21). Más todavía cuando se lo vio en cancha, por un peinado “raro”, por el bautismo que le habrán hecho los “peluqueros” del plantel.
Pero con el correr de los minutos, el chico ya no fue llamativo por su look, sino que por su forma de jugar. Encarador, zurdo, de esos que pocos vemos hoy día.
“Al fin se me dio la oportunidad de jugar, en algún momento ya estaba frustrado, bajoneado, porque no tenía la chance, veía que otros amigos sí ya habían debutado pero a mí no se me daba, ya pensaba en tirar la toalla, como se dice”, comentó Milton en esta entrevista con Crónica.
Las inferiores, la etapa más difícil para cualquier futbolista, no fue color de rosa para Maciel. “Perdí a mi papá hace un par de años, eso fue un golpe muy duro para mí y para mi familia, no sabía cómo salir de eso. Pero con la ayuda de mi mamá (Daniela Brítez), de mis amigos, pude salir de ese pozo, tenía que cumplir el sueño de mi papá, que era jugar en Primera, ya lo conseguí, pero tengo que mantenerme”, agregó el oriundo de Carapeguá.
Milton es de familia futbolera, su padre ya falle cido, don Marcial Maciel, también fue conocido futbolista en Carapeguá.
“Él siempre andaba det rás de mí, por él prácticamente me gustó el fútbol, ahora no está conmigo pero es como mi guía desde arriba”, finalizó la joya que tiene Guaraní, que sabe que ahora no debe aflojar.
“Me pasaba el micro y comía hule”, contó

En sus inferiores, Milton Maciel tuvo que viajar de Carapeguá a Ypané, tanto para entrenar en Cerro o en Guaraní. Madrugar era clave para el joven talento que quería surgir como sea. “Me levantaba antes de las 4 de la mañana para ir a la práctica, era una hora y media por ahí de viaje, después de venir iba al colegio y así estuve muchos años. Me pasaba el micro y comía hule, me perdía el entrenamiento o llegaba tarde, no quería que me pase eso”, recordó Maciel.
“Muchos compañeros jugaban bien, pero no se cuidaban”, tiró
La disciplina es fundamental en el fútbol, especialmente en los inicios. Milton Maciel, por ejemplo, vio muchos casos de jugadores que pintaban para crack, pero que por cosas del destino o por descuidados no surgieron. “Muchos compañeros jugaban bien, pero no se cuidaban, eso es muy importante porque nosotros tenemos que descansar bien. Por suerte, a mí mis padres siempre me hicieron valorar eso, de cuidarme y de no estar en la joda”, agregó la promesa del “Indio”.
Se tuvo que aguantar el “bautismo”
Sobre su nuevo look con el que le tocó debutar, Milton Maciel dijo que primero intentó resistirse, pero después no había caso.
“Desastre me hicieron, pero hay que aguantar, me quise resistir pero no había caso, iba a ser peor porque me iban a jugar”, comentó Milton sobre su peinado.
Uno de los peluqueros fue Fernando Fernández, el emblema de Guaraní. “Ahora ya me pelé bien nomás ya, no tengo de otra”, dijo nuestro entrevistado.
De ser clásico número 10 a ser extremo por las bandas

En sus comienzos era el típico número 10, el enganche que le encantaba jugar y hacer jugar a sus compañeros. Pero hoy día el fútbol pide otra cosa.
“Fui cambiando de posición, era enganche antes, pero ahora hay que correr más, me gusta igual, me siento cómodo tanto por derecha como por izquierda”, comentó Milton. ¿Y la de palo qué tal? Luego de un momento de risas, dijo que está “mejorando la derecha” y promete chutar mejor en los próximos partidos.
DATO
CLUBES
En inferiores pasó por Cerro Porteño y Deportivo Capiatá antes de llegar a Guaraní. En la Libertadores del año pasado tuvo minutos con el profe Costas en un partido donde el Aurinegro puso muchos juveniles.

