Entre la decepción y las gracias mante

¿Qué pasó de Erme Valdez? El expelotero campeón con Guaraní en el 2010 charló con Crónica, donde confesó el motivo que lo llevó a dejar el fútbol cuando tenía solo 26 años.

| Por Alex Noguera
Erme con la casaca del Legendario en el 2009, donde jugó la Copa Libertadores.
  • Por Jorge Izquierdo

A esta edad debería de estar colgando recién los botines, pero la realidad del expelotero Erme Valdez es que ya se dejó de la pelota cuando tenía 26 años. Ahora tiene 35 años y ya está formándose como DT. En su momento tuvo buenas cualidades siendo un volante central, pero le pasaron cosas.

“Quería seguir jugando, la ilusión que tenía de sobresalir era enorme, pero no se me dio. Cuando volví de General Caballero ZC a Guaraní, (estuvo allí a préstamo) tenía aún 6 meses de contrato. Me ofrecieron firmar por 4 años más, pero no era lo que yo merecía en ese momento. Me ofrecieron demasiado poco. No llegamos a un acuerdo y me enviaron a trabajar con la Reserva. Me quedé colgado 6 meses (2011). Cuando se cumplieron los 6 meses me llamaron y retiré mi pase, pero ya ni en Intermedia pude jugar porque el libro de pases estaba cerrado. El 3 de Febrero (CDE) quiso contar conmigo y ya fue tarde. Al año siguiente estaba entrenando en Trinidense, me llevó Paulo Reichard, pero cuando iba a arrancar el torneo él salió y no contaron más conmigo. Ahí ya me bajoneé mucho y ya fui dejando todo”, arrancó diciendo Erme a Crónica.

“Después jugué el Nacional B con la Liga Concepcionera y fue mi último año. Me dejé y empecé a ver otro laburo y a estudiar para DT”, añadió Erme.

Valdez sintió mucho todo lo que le pasó, pero de igual manera se mostró agradecido al club que le dio la chance de jugar en Primera. “Guaraní fue parte fundamental en mi vida. Estoy muy agradecido por todo, por la oportunidad de debutar en Primera”, sentenció.

SUS EQUIPOS

Erme arrancó jugando en Guaraní a los 18 años, luego tuvo su paso por Sport Colombia y General Caballero (ZC), además de la Liga Concepcionera, con el que llegó a la final del Nacional B en el 2012.

Trabaja en su rol de DT y tiene un sueño

En cuanto a las cosas que hizo Erme cuando se retiró del fútbol, nos dijo que, “empecé a trabajar con mi papá en despachos aduaneros. Me recibí de DT y estoy trabajando como entrenador en la escuela de fútbol “Nueva Estrella”, de Asunción. Quiero empezar desde abajo. Sueño y me estoy preparando para poder dirigir en Primera. Hay que remarla con todo”, concluyó Erme.

Era la chance de su vida y le truncaron…

Cuadros y casacas, los recuerdos del exfutbolista.

Erme jugó por primera vez la Copa Liber tadores en el 2009 y en esa edición Guaraní jugó ante Boca Juniors en la fase de grupos (perdió ambos chutes) y Erme tuvo buen rendimiento. “Pude haber ido a Boca Juniors. Imaginate que un equipo tan grande te busque y porque piden una suma excesiva salgan corriendo. Era el sueño de pibe, pero Guaraní no me dejó salir. Presentaron una oferta formal y decidieron pedir más plata. Después me pesó todo eso”, culminó nuestro entrevistado.

“Se está extinguiendo el típico volante central”

Ahora es entrenador en la escuela de fútbol “Nueva Estrella”.

Erme también comparó el fútbol que se jugaba en su etapa con el de ahora. “El fútbol ha evolucionado mucho. Hay esquemas muy buenos. Lo que veo es que se está extinguiendo el típico volante central, los que antes eran los números 6. Se extraña un poco a ese distribuidor que no pasaba la mitad de cancha, que te ordenaba todo. Creo que los que quedan con esas características son Richard Ortiz y ‘Topo’ Cáceres. Hoy día por ejemplo me gusta cómo juegan Ángel Cardozo y Mathías Villasanti, se entienden muy bien”, tiró.

El Guaraní del 2010: el más kanguero era…

Erme en compañía de sus hijos.

Erme fue campeón con el Legendario en el torneo Apertura del 2010. “Jugué casi todos los partidos. Si bien era suplente, siempre tenía las chances de jugar. Teníamos un plantelazo, un grupo humano excelente”, le bajó.

A la hora de elegir al más kachiãi y al más pichado de ese grupo, atendé a quiénes eligió Valdez: “Julián Benítez era muy simpático en todo sentido y al que no se le podía luego bromear era a Ángel Ortiz. Pichado luego era”, redondeó el exaurinegro.

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