
Guaireña pareció tener hasta cierto miedo escénico. Su debut histórico en competencias internacionales pareció ideal cuando Lucas González consiguió el tanto de apertura casi al comienzo del segundo tiempo. Pero se quedó y eso lo aprovechó River. Pablo Zeballos, haciendo gala de la calidad de goleador que es, metió una volea estupenda para el empate.
Ese golpe dejó más confundido al equipo de Troadio Duarte, que por un error en defensa, ya sobre el final, sufrió lo peor cuando Mario Otazú decretó el 2-1 que puede ser lapidario para el choque decisivo.
La mayor experiencia de los jugadores del Kelito salió a flote, sobre todo en los momentos claves y pasó factura a su rival, que ahora deberá remar contra corriente, el 8 de abril, para intentar dar vuelta la historia.
La revancha que define y mucha plata
El chute de revancha el próximo 8 de abril no solo se jugará por el éxito deportivo, ya que el ganador jugará la fase de grupos. Esta instancia otorga 900 mil dólares de la Conmebol, lo que para equipos modestos como Guaireña y River representa un dineral. Por jugar esta fase inicial ya recibieron 225 mil dólares.


