Los usuarios del transporte público siguen viviendo el peor infierno en las calles. Como si viajar en micro en Paraguay fuera luego un lujo, transportistas siguen con las reguladas y encima el virus chino hizo que se limite la cantidad de pasajeros parados en las unidades, dejando así a cientos de personas esperando en las paradas que tampoco son la octava maravilla del mundo.
Pero sin dejarse vencer por todos esos obstáculos, todos los paraguayos siguen saliendo de sus casas, algunos más temprano que nunca, corriendo de los motochorros para poder llegar a hora a sus laburos, en donde avei les espera un plagueo inmenso si el micro no les paró.
Todo eso también vivía Pedro Leiva, un joven de 24 años que vive en la ciudad de Fernando de la Mora, desde donde trata de terminar con el calvario de las personas que deben esperar por horas el micro.
Pedro no tiene auto, pero sí una moto con la que ahora se dedica a trasladar a todas las personas que se animan hasta sus destinos sin la necesidad de tener que depender del colectivo.
“Yo también viví eso y después me echaron de mi trabajo. Me sentaba a mirar en la calle y veía cómo las personas sufrían, entonces me ofrecí como transporte”, dijo a Crónica el joven.
Es por eso que Pedro decidió compartir su emprendimiento por medio de sus redes sociales en donde en manada le comentaron la intención de contratar su servicio.
“No pensé que así me iban a escribir, la gente necesita demasiado una opción para l legar a su trabajo y yo ofrecí eso”, tiró.

ASO DE MOTOCAS
Pedro contó que tiene en mente crear una aso de motoqueiros para empezar a trasladar a las personas no solo cuando hay regulada, sino en cualquier momento. “De noche siempre va a ser mejor para la gente”, dijo.
CONTACTO
Todas las personas que quieren utilizar el servicio que ofrece este capo pueden comunicarse al (0972) 961-855. “Yo quiero que la gente confíe en mí. Siempre quise hacer esto. Pueden confiar en los motoqueiros” tiró.
Hace de delivery de cualquier cosa dijo

Pedro expl icó que no solo se dedica a trasladar a las personas, sino que lo que el cliente pida se encarga se de hacer llegar a destino.
“Cuando perdí mi trabajo por medio de un amigo conseguí ser delivery. Éramos demasiado y lo que ganaba no me alcanzaba para nada. Entonces se me ocurrió esto y ahora trabajo así, no es que gano mucho, pero salvo más”, relató.
Explicó que no tiene ningún problema con el traslado de la gente y en hasta cualquier lugar se va en busca de sus pasajeros con tal de cumplir con ellos.
“De madrugada lo que piden más porque ya no hay colectivo y es más peligroso. Algunos se van hasta Sajonia o Itauguá y se quedan sin micro cuando salen muy tarde”, mencionó.
Traslado les sale casi gratis he’i
El joven aseguró que su traslado le sale casi gratis voi a sus pasajeros ya que por tratarse de una moto todos los precios se reducen.
Explicó que justamente por usar una moto reduce el precio a sus clientes, ya que no ofrece la comodidad de un auto, como lo hacen las plataformas.
“Para pactar el precio lo que yo hago es ver en las plataformas más económicas los montos que cobrarían por la distancia que me piden. De ahí yo les bajo un 5.000 o un 10.000, dependiendo de la distancia”, le bajó.
Aseguró que todas las personas que ya viajaron con él se sienten conformes con el precio y el traslado y sí o sí le vuelven a llamar.

