“Uno de los comentarios que llamó la atención fue: ‘Las mujeres que participan en un concurso de glúteos no pueden quejarse del acoso’. A mediados del siglo XXI todavía vemos personas que dicen lo que las mujeres pueden y no pueden hacer, cuando, de hecho, pueden hacer lo que quieran y a pesar de todo, merecen respeto”, le bajó la cuerona.
Además, la misma confesó que llegó un momento en su vida en que tuvo que empezar a pensar como ella misma, puesto que pensaba según le enseñaron sobre las mujeres.
“Me adoctrinaron para enseñar a las mujeres a ser virtuosas, pero me estaba volviendo una mujer muy infeliz. Lo que me entristece, muchas veces, es ver mujeres juzgando a otras mujeres”, agregó.

