Villalba, apoyado de otros cuatro jóvenes y con el impulso que recibió por parte de una colega, se animó a ayudar a los niños de su comunidad a recibir de alguna manera la educación.
La escuelita funciona desde hace un poco más de una semana, y asisten diariamente 35 niños. “Hoy en día se ve el gesto solidario de la gente porque todo lo que tenemos acá fue totalmente donado”, dijo Villalba a GEN. “Los niños traen sus tareas, nosotros completamos con ellos y al día siguiente hacemos una retroalimentación”, explicó.

