La pandemia se alargó. El final de la pesadilla no parece estar cerca y la desesperación poco a poco va contagiándose en nuestro país.
El maldito virus del covid-19 no solo causa llanto y dolor en los pasillos de los hospitales, sino en cualquier esquina del país en donde la necesidad no para.
Hernán Ruiz Díaz (23) vive en la ciudad de San Lorenzo, específicamente en el barrio Laurelty. Como a muchos en el país, la pandemia le dio un duro golpe y desde hace algún tiempo no consigue trabajo. Pero este joven padre últimamente se volvió bastante conocido en las redes sociales y muchos empezaron a buscarle por sus ganas de laburar y por un humilde cartelito que terminó llamando la atención de todos sobre la avenida Montevideo, en Asunción.
Un pedazo de cartón, un hilo de ferretería y unas rápidas palabras y números hicieron que todos, además de querer conocerlo, comenzaran a buscarlo para darle esa manito que solicitaba en este tiempo de crisis. “Yo me fui justamente para hacer un trabajo, con un amigo íbamos a podar un árbol. Pero mientras estábamos esperando en el piso vi el cartón y el bolígrafo, eran como para mí.

Entonces escribí el cartel de trabajo de podador”, dijo a Crónica el hombre.
Hernán contó que aprovechó ese momento para poder ganarse unos clientes más para poder chulear la crisis.
“Llega el Día de los Trabajadores y tenemos que hacer sí o sí un poco de plata”, tiró.
Vivieron duros momentos en pandemia he’i
Hernán contó que durante la pandemia fue muy difícil tanto para él como para toda su familia. Después de que hubo un momento en el que no pudieron conseguir ni un tipo de trabajo, después de que se bajaron las restricciones pudieron movilizarse y generar un poco de plata.
“Gracias a Dios nunca pasamos hambre. Pero todo lo que hacemos solo nos alcanza para la comida, salvamos muy poco ahora”, tiró.
Explicó que recorre varias ciudades de Central para poder ofrecer sus servicios y de esa manera llevar el pan de cada día en su casa. “Es muy difícil ahora la vida, no hay plata y no solo nosotros necesitamos, hay gente que pasa peor. Por eso siempre doy gracias a Dios cuando surge un trabajo, no es mucho pero salva para el puchero, como se dice siempre”, aseguró el hombre.
Hace de albañil, plomero y hasta de electricista, contó
El hombre contó que en las calles aprendió muchos oficios que hoy le ayudan a chulear la crisis que se instaló en nuestro país desde que llegó el maldito virus.
Hernán no solo hace de podador sino que cualquier problema de la casa puede solucionar. “Yo hago de todo, aprendí muchas cosas en mi vida. Puedo hacer de albañil, plomero, electricista y podador. Ahora estoy haciendo también trabajo de mantenimiento de aire”, tiró.
Explicó que gracias a sus oficios se ganó el cariño, respeto y confianza de muchas personas, quienes no dudan en llamarle cuando necesitan.
“Soy humilde y honesto, con eso tengo muchas personas que siempre me pasan la mano, así hay que trabajar siempre”, explicó.

