Todos los días nacen nuevas estrategias que se utilizan para poder evitar el contagio masivo del maldito covid. Además del uso de tapabocas, alcohol, lavado de manos y el distanciamiento, ahora desde salud pidieron viajar en los micros con las ventanillas abiertas para que el virus no se quede y salga volando con el viento. Pero esta práctica resulta un poco peligrosa en nuestro país en donde tomar lo ajeno, de la manera que fuere, es común en las calles.
Eso justamente nos contó doña Porfiria Martínez, una trabajadora del Mercado N.º 4 que viene y va desde San Antonio. Explicó que los choferes quieren obligar a viajar con las ventanas abiertas y no es justamente el frío lo que molesta. “No podemos viajar tranquilos, en un descuido hasta por tu oreja saltan”, dijo la mujer al referirse a los conocidos como “caballos locos”.
Don Eduardo Ojeda contó que su gran miedo también es ese, por lo que muchas veces terminan cerrando las ventanillas. “Está bien que piensen que así nos protegemos del covid, pero es muy peligroso viajar así, ahora hay muchos ladrones por las calles viendo qué llevarse y nosotros nos exponemos así”, tiró el karai.
Explicó que todos los días, especialmente por las noches, les resulta una gran lucha poder llegar sanos y salvos a sus casas por lo que consideraron esa medida más que peligrosa. “Tienen que entender que no podemos andar así con las ventanas abiertas”, tiró el karai.
En las zonas rojas cierran las ventanas
Sin duda, esta medida generó un plagueo infernal en los usuarios que sortean diferentes situaciones durante los viajes. Don Pablo Morel contó que sortean todo tipo de situaciones para poder llegar a sus lugares de trabajo y sumarle el “deporte extremo” de abrir las ventanillas, ya no van a aguantar. “Muchas veces cumplimos en ciertas partes, hay zonas rojas que sí o sí debemos respetar porque sino nos van a robar todo”, contó el hombre.

Explicó que antes de entrar en la zona del mercado ya cierran sus ventanillas, ya que muchos “amigos de lo ajeno” pescan por los que se descuidan. “Mortal es, donde hay muchos limpiavidrios también cerramos. Los choferes luego nos avisan”, tiró el hombre.
Muchos no respetan protocolos y generan problemas a choferes
Julián Olmedo es chofer de micro y contó que para ellos es todo un desafío cumplir los protocolos sanitarios. El hombre dijo que si bien ellos tratan de cumplir con los requerimientos para poder manejar con seguridad, en muchas ocasiones son los pasajeros los que no quieren respetar nada.
“Muchos quieren subirse sin tapabocas, otros si que toman su mate o tereré sabiendo bien que está prohibido, no hay caso con ellos”, tiró. Explicó que ahora desinfectan todos sus micros y abren sus ventanas para dar más seguridad “anticovid”, pero ni bien se suben empiezan a cerrar otra vez. “No podemos estar peleando con ellos todo el camino”, aseguró.

