La iniciativa pretende solucionar los problemas más urgentes como la infraestructuras en instituciones educativas, la falta de bioseguridad, y la conectividad. Para lograr el financiamiento de esta ley, la idea es crear una “Tasa Extraordinarias a las Grandes Fortunas”, o sea, todas las personas que posean un patrimonio mayor a UDS 10 millones deberán aportar entre el 1% y el 5% de impuestos de acuerdo al rango de patrimonio.
Según señala el proyecto, la declaración tendría una duración de 3 años, que pueden prolongarse vía decreto. La capacitación de los docentes y la universalización de la alimentación escolar son otros puntos incluidos en el proyecto de Emergencia Educativa planteado por el gremio docente, junto con una inversión del 7% del Producto Interno Bruto (PIB) para educación, con un aumento anual no inferior al 1%.

