- POR GERARDO BENÍTEZ MONGES
Eulalio Mora fue uno de esos peloteros que nunca perdonaban el arco contrario. Desde las inferiores hasta la Primera de Guaraní y otros equipos locales y del exterior, siempre dijo presente cuando le tocó anotar goles. En la cadete del Aborigen marcó 47 veces y eso le valió para ascender muy pronto a la categoría mayor.
Sus mejores años los pasó en Dos Bocas, pero fue en España donde vivió una experiencia única al jugar en el Cádiz al lado del también expelotero Jorge “Mágico” González, un salvadoreño a quien el mismo Diego Armando Maradona llenó de halagos en su momento, por su calidad futbolística y goles.

“En Cádiz me movilizaba en taxi, y los taxistas me preguntaban siempre de dónde venía, yo decía que era paraguayo, entonces al rato me aconsejaban ‘no te juntes con el ‘Mágico’, te va a llevar por mal camino’. Hasta ese momento no le conocía al ‘Mágico’, hasta que llegó el momento durante una práctica del equipo”, contó Mora.
“Lo que no sabían los taxistas es que yo también era un fayuto, terrible luego, siempre tuve mala fama, farrista; en fin, hablé con González y cuando nos conocimos mejor, nos llevamos por mal camino, ya que farreábamos juntos a toda hora”, le bajó.
Pasa que el salvadoreño era un ídolo total con la pelota, pero en su vida privada era “un borracho, indisciplinado y padre de dos hijos que no llevan su apellido”, según la misma prensa española. Aun así, sigue siendo venerado en la capital gaditana.
“El ‘Mágico’ González se convirtió en mi mejor amigo, en todas partes me iba con él, en el colectivo, en el avión, en el hotel, si el técnico designaba a otro para que esté conmigo, él le echaba y quedaba conmigo”, indicó.
Lo cierto que el rollo le tiró el ¡cháke el “Mágico”!, como cuidándolo, pero como dijo el mismo Mora, nadie le dijo al salvadoreño ¡cháke Eulalio!
Cayetano Ré y Carlos Arce, los “mejores técnicos que tuve”

Sus inicios fueron en Nacional, pero muy pronto pasó a la “toldería”, donde consiguió su mayor logro en el fútbol local. Mora recuerda que “mi mejor año fue en 1984, donde conseguimos el campeonato, tras derrotar a Olimpia, fue un año magnífico”. Dijo que tuvo la suerte de ser dirigido por dos técnicos que en su momento sabían mucho de fútbol, como lo fueron Cayetano Ré y Carlos Arce.
“Cayetano era un señor técnico, sabía cómo dirigir a un equipo, y don Carlos Arce, un verdadero maestro”, sostuvo.

El Betis lo quiso, pero se fracturó
El Betis de España vicheó a Eulalio en el año 1982, pero una fractura en el pie, en un partido contra Nacional, le sacó de circuito. “Mientras se negociaba mi transferencia, me fracturé el pie. Eso me hizo fracasar económicamente en mi vida futbolística, porque estaba para ir a préstamo, con opción a compra definitiva y no salieron las cosas. Cuando te vas a préstamo nomás a un club, no es lo mismo que cuando te vas definitivo”, indicó. Recordó que esa fractura le alejó de las canchas por espacio de un año.
“El fútbol me dio muchas amistades”
A más de los clubes mencionados, Eulalio Mora jugó también en Bolívar de Bolivia y Cobresal de Chile. Colgó los botines en Humaitá de Mariano Roque Alonso. “Gracias al fútbol, conquisté muchas amistades y hasta hoy día me reconocen, donde me muevo me quiere la gente, me aprecia, eso me dejó el fútbol”, he’i.

