Y para darle toda la razón están los “valécho” farristas del Este del país que, pese a que estamos en el peor momento de la pandemia, le dieron duro al chupi y baile como si nada voi.

Y es que no solo los profesionales de Salud ya están cansados de las farras, sino también los vecinos de una discoteca en el barrio San Sebastián de Presidente Franco, en la que supuestamente no solo incumplieron la restricción horaria, sino también las medidas sanitarias establecidas para que el virus maldito no pase más de persona en personas.
Y es que en el citado lugar hicieron una gran fiestita porque “se terminó la pandemia”, mientras familias enteras están muriendo en los hospitales. Una mujer, identificada como Sonia G., dijo que vio en varias redes sociales que además de una aglomeración de la gran siete los farristas se pasaban el virus de boca en boca, ya que compartían hasta las botellas de chupi.
Explicó que desde hace varios días no pueden descansar por culpa de la discoteca, ya que además de la gran preocupación que genera por el contagio masivo, ponen música a todo volumen sin dejar descansar a los vecinos.
“Pedimos muchas veces ya que hagan algo, pero hasta ahora no cumplen, esta gente se mata y les apeligra a todos con la fiesta que hacen, tienen que cerrar la discoteca”, mencionó la mujer.
No solo en este lugar se pasaron con la farra; en Ñemby la fiscala Laura Guillén intervino un conocido local en donde unas 440 personas fueron identificadas en plena fiesta. La representante del Ministerio Público aseguró que estas personas serán citadas a declarar por el incumplimiento de las restricciones sanitarias.
Guillén he’i que el dueño del local también será investigado porque debe haber cumplir las medidas del Poder Ejecutivo. La capeta detalló que en el lugar avei encontró a varios menores de edad.
Por su parte, Sonia contó que están cansados avei de los farristas debido a que ni bien se cierra la discoteca salen y arman sarambi en las afueras y en las veredas de las casas. “Se pelean todos”, dijo
Explicó que tomarán medidas de fuerza hasta que el Ministerio Público actúe y cierre el local, ya que no respetan los protocolos y arriesgan a todos a morir por culpa del maldito virus. “Ya no queremos seguir así”, dijo.

