Cayó con covid ashá y no gastó ni un peso

“Solo compramos artículos de aseo personal, como máximo habré gastado 400 mil guaraníes”, contó el hijo del transportista.

| Por Alex Noguera
Don Pedro, luego de salir de terapia, mientras una enfermera del hospital le afeita.

Pedro Pablo Ramos, de 58 años, se dedica a la difícil labor de ser camionero hace 40 años. Sus días prácticamente transcurren en la carretera.

Él salió de su casa de Capiatá el 13 de abril para llevar mercaderías a Río Negro, en la ciudad de General Roca, Argentina.

Pedro no sabía que estaba infectado con el virus del covid-19. Pensaba que sería un viaje normal, pero tuvo un giro inesperado.

Su hijo David sigue los pasos de su padre y también se dedica a manejar. Luego de 4 meses, “por la gracia de Dios” volvieron a coincidir en un viaje en el cual iban juntos, ya que ambos trabajan en la misma empresa. Cruzaron la frontera, donde le hicieron un test anticovid, le midieron la presión, temperatura y el karai ya presentaba síntomas del mba’asy.

Don Pedro fue ingresado al Hospital “Francisco López Lima”, en la ciudad de General Roca, donde tienen terapia intensiva.

Allí permaneció internado por 41 días sin gastar nada de plata por medicamentos.

“Solo compramos artículos de aseo personal, como máximo habré gastado 400 mil guaraníes. Si estábamos en Paraguay no sé si mi papá hubiera salido con vida, y de seguro que hasta nuestra casa hubiéramos perdido para pagar su tratamiento”, dijo David.

“Amo mi país, pero es nuestra realidad, tenemos amigos camioneros que entraron en terapia y tuvieron que vender sus vehículos para pagar cinco días de internación en terapia y lastimosamente sus familiares tuvieron que sacarlos del hospital sin vida”, expresó.

Fisioterapia y todo les cubren he’i

“El 11 de junio le dieron de alta a mi papá, nos consiguieron un hospedaje en donde quedarnos para seguir la fisioterapia que se tiene que hacer durante 15 días. Él está débil, no se puede valer por sí solo, todo eso nos cubre el hospital de acá. Estoy eternamente agradecido con los argentinos, en ningún momento perdieron la paciencia por nosotros”, he’i.

David contó que una vez que termine las sesiones de fisioterapia volverán al país, pero tiene que ser en vehículo pesado, ya que su padre tiene contraindicado viajar en avión o auto. “El virus le dejó secuelas, pero gracias a Dios se recuperó y está con vida”, expresó.

“Los médicos dijeron que él era un milagro de vida”

David mostró cómo su papá descansó, ya muy debilitado.

“Desde que pasamos la frontera me di cuenta que mi papá estaba muy débil, se sentía cansado por lo que yo tomé el volante y manejé durante tres días. Papá todo ese tiempo estaba descansando. A 2.600 km de la frontera llegamos al puesto de salud de General Godoy, una enfermera se subió al camión y le tomó la saturación, que era solo de 56”, contó David.

“Otra enfermera agarró su auto y me guió hasta el hospital de Villa Regina, a unos 7 kilómetros en donde lo atendieron, de allí le trasladaron a otro hospital en donde estuvo 41 días en terapia. Los médicos dijeron que él era un milagro de vida ya que llegó con solo el 5% de funcionamiento de ambos pulmones”, contó el hijo.

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