La primera vez que me tocó pensé que estaba muy nervioso nomás por algo que yo fallé, pero al poco tiempo él me hizo algo peor, descubrí que tiene otra y le propuse dejarnos, pero él volvió a pegarme. Esa noche no pude dormir de los golpes que me propinó, él estaba como endemoniado y me decía que el día en que yo le deje va a ser cuando me muera.
Dejé pasar nuevamente, el temor de dejarlo me invadió por completo, al día siguiente no había hombre más bueno y santo que él, tuvimos el mejor sexo, pero la cosa no acabó allí. La situación cada vez se hace más insostenible, me siento entre la espada y la pared, sin saber qué hacer, espero respuestas que no vienen a mi mente, estoy tan asustada.
No tengo hijos, ni parientes, soy solo yo y nadie más si lo dejo, pero no sé cómo alejarme, ni qué puedo hacer. Pensé en denunciarlo varias veces, pero siempre se encarga de recordarme que él tiene amigos que son influyentes en la Policía, nunca le hacen nada.
Soy una mujer sola, no trabajo y no sé cómo podría mantenerme sin él, es por eso que el miedo se apodera de mi con la sola idea de dejar todas las comodidades que ya tenemos. Si yo le reclamo algo él directamente me golpea, no toma bebidas, se enfurece por cualquier cosa, especialmente si le toco el celular. Hay días en que él está muy bien, me trata bien, de repente nomás cuando recibe un mensaje o suena su teléfono ya cambia conmigo.
Espero poder salir de todo esto, me siento mal, necesito ayuda psicológica y él también creo que lo necesita.
LUCERO, DE ARROYOS Y ESTEROS,
22 AÑOS
LA RESPUESTA: CUANDO EL AMOR SE TRANSFORMA EN DOLOR
Salir de ese círculo de la violencia
Tienes derecho a vivir libre de violencia y amenazas, hay leyes que te protegen. Todo tipo de maltrato, ya sea físico, psicológico o verbal afecta el funcionamiento emocional, y la autoestima de la persona requiere atención y tratamiento. A veces me preguntan en estos casos ¿por qué si le tiene tan mal no agarra sus cosas y se va?... pasa que no siempre es así de sencillo.
La agresión, los gritos, las críticas constantes, el abandono, la falta de atención, entre muchas otras cosas que pasan en la intimidad pueden en ocasiones causar heridas mucho más difíciles de sanar que las corporales.
Haces bien en buscar ayuda, no permitas que los abusos se conviertan en peleas campales, ante el primer indicio de comportamiento violento de tu pareja, hacele entender que están dentro de una situación abusiva que debe ser tratado a tiempo.
Si ya se dieron intentos por resolver las cosas y se fracasó vos tenés derecho a dejarlo y denunciar al 911 o las instituciones encargadas de atender a las personas víctimas de violencia en el 137. No te aísles, seguí buscando ayuda, siempre habrá alguien dispuesto a darte una mano, por más que sea doloroso tenés que pensar en vos, en tu bienestar, tal vez sea la única forma de ayudarlo, de darle una oportunidad a tu pareja a entender que debe dejar de controlar y lastimar a las personas que más quiere.

