Jesús Argüello, vocero de la Comisión de Laicos de Hernandarias, dijo en comunicación con Crónica que desde hace algunos años son perseguidos por este obispo quien desde siempre ndaje estuvo con la intención de cerrar la casa santa. “Primero empezaron con las visitas canónicas, no encontraron nada.

Después designaron un comisariato y tampoco encontraron nada. Vieron todas las instancias, pero no había nada, ahora vinieron con esta decisión y estamos todos muy dolidos”, dijo el vocero.
Explicó que el obispo solo dijo que la decisión fue tomada por cuestiones propias de la iglesia y no especificó los motivos del cierre.
“El obispo es un destructor de vocaciones, muchos hermanos y hermanas estaban ahí siguiendo a Dios, pero ahora se quedaron sin lugar”, reflexionó el religioso. Argüello explicó que entraron en un estado de luto con una vigilia de oración por más de 60 días en repudio a la decisión del obispo.
“Pusimos una tela negra y cruces por el luto que estamos viviendo por el cierre de la comunidad”, aseguró.
Van pedir intervención de la Santa Sede en la decisión
El laico dijo que no es la primera comunidad cerrada en la zona por el mismo obispo.
Explicó que el ataque empezó al seminario San José, uno de los más grandes de la zona, en donde estaban muchos seguidores de Dios, quienes luego renunciaron a su vocación tras el hecho.
“Muchas personas terminan a la deriva por culpa de la decisión del obispo, eso es lo más triste de todo. Por eso nosotros nos estamos asesorando y vamos a denunciar el hecho ante la Santa Sede. Queremos que ellos intervengan en esta decisión”, detalló.
Argüello comentó que toda la comunidad lamentó la decisión del obispo porque toma decisiones en momentos muy difíciles para la iglesia. “No es tiempo para debilitar a la iglesia, ahora los hermanos están viendo dónde pueden ir a seguir con su vocación, solo acá pasa eso”, aseguró.

