“Por lo pronto, lo que me manifestaron tanto la médica como su esposo es que ellos no quieren continuar con la causa, hicieron la denuncia como corresponde. Ellos psicológicamente se sentirán mal si es que realmente perdieron un hijo y prefieren quedarse en la duda de si perdieron o no”, dijo en contacto con Radio Ñandutí el fiscal Adriano Rienzi.
Rienzi he’i avei que la doctora que supuestamente fue agredida confesó que estaba con un retraso en su periodo de cinco semanas y que tuvo un sangrado que se pudo haber dado por golpes o estrés. Por otro lado, los familiares no se presentaron a declarar en ninguna de las fechas previstas.

