El secuestro se dio en la estancia de la familia Ríos, en la localidad de Puentesiño, Concepción. Los malevos pidieron una recompensa de 200 mil dólares, cuyo plazo para pagar culminaba justamente ayer por la tarde.
“Estamos aguardando que ellos se comuniquen, estamos dispuestos a negociar para traer a mi hijo, queremos abrazar nuevamente a Jorgito, él necesita atención, su medicamento, les pedimos que por favor se comuniquen con nosotros. Aquí (en la estancia) voy a estar aguardando por mi hijo, aquí le dejé y voy a esperar para llevarle”, dijo ayer a los medios ña Elisa Barreto, mamá del joven secuestrado.
El ministro del Interior, Arnaldo Giuzzio, también habló para la prensa y pidió a los secuestradores que se entreguen, prometiéndoles un proceso justo. También dijo que no iban a intervenir en las negociaciones para la liberación.

