Sus restos fueron llevados hasta su última morada en medio de una caravana interminable de seres queridos que con profundo dolor estuvieron a su lado para darle el “último adiós”.
No cabe duda que el pueblo acompañó en su dolor a la familia. Así lo demostró la multitud que formó parte del cortejo fúnebre.
Lourdes Luna, prima de Leidy, expresó que los últimos días fueron muy duros y tristes, en atención a que ella viajó con la mamá de la fallecida, doña Juana Villalba, hasta Miami para seguir de cerca la búsqueda de la joven desaparecida entre los escombros, con la esperanza siempre que el final de la historia fuera otro.
“Saber que estábamos ahí cerca del edificio derrumbado era muy fuerte. En la víspera de la demolición del segundo edificio fue desesperante. Teníamos la esperanza de encontrarla con vida, pero los expertos decían que era muy difícil entrar a trabajar en esas condiciones, además de la tormenta que se avecinaba”, comentó, en entrevista con el Canal C9N.
La joven no pudo defender su tesis y menos ejercer la profesión por la que tanto se sacrificó y con la cual soñaba dar una vida mejor a su familia.

