Las dudas se adueñaron de mis pensamientos después de que la propia chica me contara que se metió con mi marido, a pesar de que él me juró que no hizo nada.
Cuando le encaré a mi pareja él me suplicó que no haga caso, que todo se trata de una mentira de la supuesta amiga para que nos peleáramos.
Cuando descubrí el mensaje amoroso, copié su número y le llamé para preguntarle ¿qué era lo que había entre mi marido y ella?, primero me negó que sean algo, se identificó como una amiga y nada más.
Después como le insistí, se enojó como una víbora venenosa, soltó que estuvieron juntos en un lugar y otros detalles que me dejaron mal. Empezó a decirme dónde se encontraron, cuánto tiempo estuvieron, hasta me describió la ropa que llevó puesta, incluso ¡el color de bóxer de mi marido me dijo!
La chica inventó que yo fui la que empezó a mensajearle en tono amenazante, como para molestarle, siendo que lo único que le pedí fue tranquilidad para mi hogar.
Con mucho dolor le exigí que salga de nuestras vidas, porque no estaba dispuesta a pelear con mi marido por su culpa, hasta ahora no me molestó más.
Hace 15 días por ahí no hay más nada, ni un mensaje de la tipa y tampoco mi marido le llama más y yo no le voy a decir más nada de ella. Creo que con eso se cierra este caso, pero yo confiaba tanto en mi pareja, ahora no sé, pasamos muy malos momentos, casi me dejó por culpa de ella. ¿Qué puedo hacer para que mi relación vuelva a ser la de antes de que esta mujer se metiera en nuestras vidas?
ÁNGELA, DE VILLARRICA
28 AÑOS
LA RESPUESTA: AFRONTAR LA CRISIS JUNTOS
Ambos sufren cuando existe desconfianza
Mirar hacia adelante, ya no se puede volver atrás para borrar el pasado, la actitud con la que se enfrenta un problema es lo que cuenta.
Puede que sea más constructivo buscar, antes que culpables, las causas de la crisis en la relación, procurá hacer una evaluación con tu pareja del rumbo que va tomando desde que se instaló esa crisis. Lo ideal es hablarlo con tu pareja y buscar ayuda antes que echar más leña al fuego.
Algunos lo resuelven hablarlo, pero tal vez necesiten de ayuda extra para superarlo. Trabajar juntos para sellar las heridas que deja el resentimiento, fijate que sin desacreditar que ambos estén sufriendo por la situación, el que se siente víctima de un engaño pareciera que sufre más y la sociedad colabora con eso.
Se dispara toda la carga emocional, culpas, miedos, burlas bidireccional, en pocas palabras todo el mundo espera una reacción desde la “tarjeta roja” hasta el “chute”.
Lo ideal, enfrentar la situación, llegar a un acuerdo pacífico, un compromiso de trabajar juntos por salir adelante o seguir cada quien un camino diferente, antes que rebose el vaso. Seguir adelante juntos o separados, pero para adelante siempre.

