- Por Ricardo Núñez
La peculiar historia de Jorge González es un claro ejemplo de que los lazos amistosos también pueden guiarte hacia un camino fabuloso. En este mano a mano, el caaguaceño reveló que hoy día se encuentra chutando en Ecuador gracias a una gran amistad.
“En 2019 jugaba en la Intermedia, en el club de Caaguazú. Conocí a un amigo allí. Él no quedó en la prueba, entonces fue a jugar al América de Quito. Hablábamos casi todos los días y, en una de esas, él me comenta que me iba a conseguir un club en Ecuador”, contó Javier.
Ya en enero del 2020, Jorge González cuenta que recibió un llamado que cambiaría sus planes por completo...
“Yo no tenía nada. Estaba sin club, incluso ya empecé a trabajar de Uber. Prácticamente ya me iba a dejar del fútbol porque no me salía nada. Me llamó mi amigo y me dijo que justo en el club estaban necesitando un defensor. Le mando mis videos y 5 minutos después ya arreglo con ellos por llamada”, reveló el pelotero.
Ahora, el compatriota defiende los colores del Cumbayá de la Serie B del país “tricolor”. Además, cuenta que vive junto a otros compañeros ecuatorianos. El gran amigo del que hablábamos es César Espínola, delantero de dicho equipo. Además, hasta el profe Raúl Duarte es compatriota, vive hace muchísimos años en estas tierras.
“Mis compañeros ecuatorianos me dicen ‘jaha ja’u kape’, invitándome a comer algo. Son muy curiosos con nuestro idioma. Incluso me piden que prepare el tereré para tomar con ellos. Les gusta mucho nuestra cultura. Con el profe (Duarte) y Espínola hablamos en guaraní hasta en los partidos y eso les genera más curiosidad todavía”, le bajó con risas.
“Todos mis logros son para mis familiares, los extraño”
Ref ir iendo que se encuentra viviendo en un condominio con algunos de sus compañeros de equipo, en la ciudad de Quito, nuestro entrevistado indicó que prácticamente todo lo que está logrando en su carrera de pelotero lo comparte directamente con sus seres queridos…
“Mis amigos y toda mi fami lia están en Paraguay, mi novia está loca por venir, realmente los extraño bastante. Pero, a veces también uno debe tomar decisiones para progresar. Ya estoy acostumbrado a estar lejos de casa; lo lindo del fútbol es que uno siempre también puede hacer buenas amistades”, he’i.

“Sueña” con llegar al club de Barrio Obrero
Consultado sobre cómo se ve en el futuro en cuanto a su carrera futbolística, el joven de 24 años primeramente indicó que sueña con el ascenso a Primera División del fútbol ecuatoriano. De hecho, su escuadra se encuentra más puntero que nunca, lo que les promovería a la máxima categoría.
“Mi anhelo, desde siempre, fue que mi madre me vea jugar en un club de Primera en Paraguay. Ya tuve la posibilidad de ir al 12 de Octubre y a Sol de América, pero las ofertas no me convencieron. Para qué te voy a mentir, somos fanáticos con mi viejo de Cerro Porteño. Llego a vestir la camiseta azulgrana y mi carrera estaría más que consagrada, sería un sueño hecho realidad”, reveló Jorge.
Espínola es su compí y su representante
Por consiguiente, González reveló que, luego de aquella oportunidad que le pudo descubrir su socio César Espínola, en Ecuador también decidió ejercer una labor como su representante oficial.
“El profe Raúl Duarte lleva como 30 años acá y Espínola está hace ya 10 años más o menos. Todavía no se me da el gol, la otra vez hice uno pero se me anuló, ya estoy con ansias esperando ese primer tanto”, declaró el compatriota.
“La pandemia nos afectó mucho”, lamentó

En este sentido, el zaguero central indicó que en los primeros tiempos del covid-19 les fue bastante mal en todos los sentidos.
“Este año me va mejor que el año pasado porque la pandemia nos afectó mucho a todos. Por suerte, acá también son muy solidarios con los extranjeros, como en Paraguay. Porque cobrábamos a destiempo por la dura situación y ahora la cosa está un poco más calmada gracias a Dios”, subrayó nuestro entrevistado.

