Entre las múltiples demostraciones de afecto, están quienes eligen llevar sólo una alianza, otros dedicar posteos amorosos a sus parejas en las redes, pero el pelotero Hernán Pérez dejó jurujái al rollo. Decidió plasmar al amor de su vida en su piel, tatuándose nada más y nada menos que ¡los ojos de su patronal en el brazo!