A punta de pistola, y atando a don Nicolás Rojas, papá, y a Daniela, la mamá, desvalijaron el local. Se llevaron G. 30 millones que fueron retirados el fin de semana de una entidad bancaria.
Además, llevaron mercaderías y llaves de vehículos. Amenazaron a los padres con represalias si hacían la denuncia.

