“Fue un baldazo de agua fría, no lo esperábamos, fue muy triste, duro. Estamos asimilándolo como podemos. Cuando me vaya me va a caer la ficha y va a ser peor. Lo importante es que vamos a estar arropados de mi familia y mis seres queridos. Voy a seguir jugando al fútbol”, le bajó el crack, que estuvo acompañado de su familia y por gran parte del plantel del Barcelona.
“Yo hice todo lo posible para quedarme, el Barça no sé. Yo había bajado un 50% mi ficha. Cerramos el contrato y no se me pidió más nada”, remarcó. Aunque dijo que “es una posibilidad” su marcha al PSG, todo está previsto para su llegada a París, este lunes. Impensado, pero Messi ya no es del Barça.

