Un clásico es un clásico y se dice que no importan ni los antecedentes, ni la marcha actual de los equipos. Hay que jugarlos... y ganarlos.
Pero cuando toca llenar huecos imprevistos hay dramas. Y el “Chiqui” Arce los tiene para el sábado cuando visite a su tradicional rival en Para Uno, más allá del buen partido que jugó y ganó ante Guaireña.
Tiempo tiene para trabajar, pero lo que faltan son jugadores, al menos de los que venían jugando habitualmente.
La ida al Grêmio del capitán Mathías Villasanti y la baja por expulsión de Juan Patiño fueron las últimas, porque ya soporta el drama de la lesión del “Pika” Lucena y otros lesionados.
El “combo” se completaría si de yapa se concreta la transferencia del “Pulpito” Duarte al Tigres de México, aunque desde la dirigencia del Ciclón adelantaron que no hay nada, pero...
Con este panorama no se descarta incluso que se produzca el debut de Carlos Rolón ante su exequipo, considerando que las opciones en defensa se reducen.

Con Wilder Viera lesionado, el que mejores chances tiene de chutar es Damián Bobadilla.
El propio Villasanti reconoció ayer que el hijo de Aldo es el que mejor le parece en su forma de jugar.
“Este era el momento para salir”
Y se va nomás. Mathías Villasanti ya se despidió del Ciclón para firmar por el Grêmio rapai.
El hasta aquí capitán del Ciclón aseguró a Versus Radio que su ida se da en el momento justo. “Considero que era el momento para salir, además habrá un oxígeno económico importante para el club. Cerro es mi casa, nunca esperé que me cueste tanto despedirme de un lugar donde estuve toda mi vida. Espero volver para tener mi revancha en la Copa”, le bajó. Agradeció avei al “Chiqui” Arce de quien dijo. “Le debo todo lo que soy en este momento”.
Villa mencionó avei que ya “intercambió mensajes” con Diego Churín, con el que volverá a coincidir en el club gaúcho.

