Su nombre es Mayra, tiene 21 años y como toda trabajadora cumplió con su jornada laboral y esperó el colectivo frente a su trabajo para volver a su casa. Lo que no se esperó fue que un tipo se sintiera con derecho a tocarla. “No, no estaba vestida provocativamente, estaba con mi uniforme de trabajo, estaba esperando colectivo como todos los días al salir de la oficina”, dijo Mayra en la denuncia que hizo a través de su Instagram, junto con el video del circuito cerrado, donde se ve claramente al malandro hacer de las suyas y salir corriendo.
Las imágenes recorrieron rápidamente las redes, gracias a que el rollo no dudó en compartir su publicación.
Mayra contó a Crónica Digital que varias chicas se comunicaron con ella después de lo ocurrido, y que también habían sido víctimas del hombre.

