AL SALIR DE TERAPIA. “Es como volver a ser bebé”

Es el momento más duro. Pero también vital. El doctor mira al paciente y le dice que la forma en que está recibiendo el aire ya no le alcanza para oxigenar bien. En un momento muy humano, explican que lo van a dormir para ponerle un tubo en la garganta y conectarle a un respirador. Desde ahí el silencio se apodera del lugar.

| Por Alex Noguera
Don César recibe asistencia de parte de una fisioterapeuta.

La terapia intensiva es el sitio más silencioso que se puede encontrar en una clínica u hospital. Pero el silencio es solo la ausencia de voz humana. Ahí hay una orquesta de aparatología vital que ayuda a ganar la batalla en medio de la soledad de una cama y la compañía de un virus que ya está en pulmones y sangre.

Crónica logró recopilar historias de pacientes que pudieron “salir” de UTI tras superar el covid-19.

Aquí, el paciente rodeado de sus seres queridos.

Todos ellos se sienten felices y quieren dejar un mensaje para esas personas que, en este momento, no pueden escuchar nada. “Es como volver a ser un bebé. Mi señora me baña, me viste, me da de comer. Estoy aprendiendo poco a poco a volver a caminar. La pelea no se terminó, solo se ganó una batalla como se dice, la guerra continúa y vamos poco a poco para ganarla por completo”, resumió don César Estigarribia, un hombre de 55 años que, contra todo pronóstico, logró vencer al covid-19, luego de estar 2 meses y 15 días internado.

“Hace un poco más de 2 meses que dejé el hospital y ahora mi día se resume en cuidados con fisioterapia y amor de mi familia”, agregó.

“Las horas pasan en estar pendiente de la alimentación, de los tratamientos con fisioterapia y de los movimientos que se realizan. Pronto estaremos 100% de vuelta”, finalizó.

“Desde que salí, es un paso a la vez”

Carmelo Ozuna (35) saturaba entre 88 y 90 y también escuchó la frase: “Te tenemos que intubar”. “Lo último que recuerdo fue que le dije al doctor: ‘Tanquilizale a mi familia’, luego ya me dormí”, dijo. El joven estuvo más de 17 días intubado y logró responder satisfactoriamente. “Desde que salí es un paso a la vez. Aprender a caminar de vuelta. Dios me dio una segunda oportunidad”, contó.

Aprendió a respirar

Doña Ada Samaniego es esposa de don César. Ella es la que lo cuida segundo a segundo desde que el don volvió a la casa. “Él aprendió a respirar nuevamente. Es fisioterapia todos los días. De a poco está caminando nuevamente, estamos muy felices porque sabemos que recuperará completamente”, contó.

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