En la madrugada del miércoles pasó algo inusual en el barrio Isla Aveiro de la ciudad de Limpio, departamento Central. Una mujer identificada como Blanca N., de 49 años, estaba en compañía de su concubino, Evangelista C. (47), quien era su pareja con la que convivía desde hace 11 años.
Los mismos abrieron una botella de caña y empezaron a tomar en la sala de la vivienda. Tras varios tragos empezó una fuerte discusión entre ambos y en una de esas la mujer le aplicó una estocada en la espalda a su pareja, quien perdió la vida en el lugar.
Luego del hecho, Blanca llamó al 911 para contar que mató a su pareja supuestamente en defensa propia y que necesitaba presencia policial en el lugar. “Ella misma (Blanca) llama (al 911) y sentada les esperó a los intervinientes, llegaron los policías que conversaron con la señora y les explicó cómo más o menos ocurrió el episodio. Dijo que mató a su marido, ‘yo maté a marido, era él yo’, les dijo”, señaló a Crónica la fiscala Elena Fiore.
Agregó que la supuesta autora del homicidio contó a los polis que su pareja empezó a pegarle con puños cerrados y que también fue lesionada con un cuchillo de cocina en cuatro oportunidades y debido a eso tomó la drástica medida de asesinarlo.
La médica forense revisó las heridas de la mujer y confirmó que se trata de heridas recientes, inspección que coincidiría con el relato ante los intervinientes.
Fiscalía tiene que analizar si el crimen fue para defenderse

El relato de la mujer señala que habría atacado a su pareja cuando este se encontraba de espaldas, pero hay muchos factores para analizar, según adelantó la fiscala Fiore, y que eso llevará su tiempo.
“Hay que analizar si el hecho realmente fue necesario y racional en el momento, también podría darse un exceso por confusión o terror, vamos a analizarlo porque también hay que tener en cuenta la herida que presenta el señor, porque es una herida en la espalda, no fue un ataque de frente”, contó a Crónica la fiscala.
Mujer quedó libre por el momento
La mujer se presentó ante el Ministerio Publico y contó en detalle todo lo que ocurrió, según ella.
Además, la fiscala Fiore ordenó su libertad, pero de igual manera sigue vinculada a un proceso penal.
“Ordené la libertad (de Blanca) porque tenemos que analizar cuando vamos a realizar una imputación, ahora todos los elementos primarios que tenemos no descartan la posibilidad de una legítima defensa o de un estado de necesidad justificante, apresurarnos a realizar una imputación cuando hay varios elementos como que ella llama a la Policía y confiesa lo que hizo, todo eso nos lleva a suponer que no hay peligro de fuga, pero sí vamos a hacer una reconstrucción de los hechos”, he’i la fiscala.
Además, agregó que los hijos de la mujer fueron a declarar sobre los hechos de violencia que constantemente sufría la misma.

