El viernes, al menos una docena de vacas tuvieron que hacer el viaje de descenso nuevamente ya se lastimaron, por ello fueron transportadas en helicóptero desde los valles altos de la región alpina de Urner Boden, en el centro de Suiza, hasta regiones más bajas cercanas.
Para llegar a las zonas más altas, donde está la mejor pastura, las vacas tienen que hacer un largo y complicado trayecto y muchas a veces terminan lesionadas. Este año aquellas vacas que no estuvieron en condiciones de emprender la caminata de vuelta a casa fueron aseguradas a la parte inferior del helicóptero y transportadas a las tierras bajas cercanas al paso Klausen.

