El chute no pintaba para otro destino que no fuera un nuevo empate entre dos equipos, pero bastó una jugada “de otro partido”, para que la balanza se inclinara a favor de la visita.
El trámite durante gran parte del compromiso no ofreció muchas emociones frente a los arcos. Ambos tuvieron sus aproximaciones, sobre todo cuando en el segundo tiempo comenzaron a apretar un poco más en busca de la victoria.
Sin embargo, la jugada que cambió el curso del partido sucedió en los tramos finales. “Torito” González recibió una pelota en tres cuartos de cancha y metió un zurdazo que Héctor Espínola no logró despejar completamente. Tras el rebote, José Ortigoza, que acompañó la jugada, metió el cabezazo esquinado para decretar el 1-0.
Recién ahí, Guaireña se animó más pero ya no tuvo resto para revertir el marcador.

