
Hoy la querida selección paraguaya chuta ante Ecuador en la altura. Y una de las caras nuevas es la del pelotero de Guaraní, José Florentín, quien disfruta de su primera convocatoria del profe Eduardo Berizzo.
Crónica logró charlar con los familiares del flamante albirrojo; su señora Rossana y su madre doña Gloria. Ambas se mostraron muy emocionadas y orgullosas, incluso, la doña confesó que hace 3 años, él le prometió que estaría jugando en Primera, pero al final logró mucho más y hoy le toca formar parte de la Albirroja.
- Rossana, ¿cómo se enteraron de la convocatoria de tu esposo?
- Estábamos en casa cuando recibió un llamado avisándole que tenía que reunirse con el técnico de la selección. Fue, y después me hizo una videollamada diciéndome que estaba convocado, que su sueño se estaba haciendo realidad. Nos pusimos muy felices.
- ¿Qué sentís como esposa?
- Me siento muy orgullosa de él, sé todo por lo que pasó para llegar lejos. Estamos juntos desde el 2014, recuerdo que cuando me embaracé él estaba en la Reserva y nos preocupamos un poco, pero me dijeron que no me preocupara, que cada bebé viene siempre con el pan bajo el brazo y fue así. José debutó en Primera y desde ahí logró todo lo que se propuso. Hoy está construyendo para nuestra casa y esto es un premio para él por dedicarse al máximo.

- ¿Qué se dijeron cuando salía para ir a reunirse con la selección?
- Justamente hoy (por ayer) se cumplieron 3 años de cuando me prometió que iba a debutar para que su hija sepa que una vez su papá jugó en Primera. Y antes de ir a sumarse a la selección, recordamos aquella promesa y le dije que su hija también sabrá que su papá fue llamado a la selección.
“Me contó que estaba convocado y lloramos juntos”
Doña Gloria es la madre de José Florentín, quien gentilmente avei nos atendió y de entrada relató cómo fue que su hijo le dio la mejor noticia de todas. “Estoy muy feliz y orgullosa por mi hijo, era algo que él esperaba y se le dio. Me llamó, me contó que estaba convocado y lloramos juntos. Le deseé muchas bendiciones”.
La madre, chocha de la vida, recordó los primeros pasos de José en su natal Juan E. O’Leary. “Tenía 7 años cuando practicaba con su hermano en la escuela de fútbol de Juan E. O’Leary. Yo me iba a llevarle todos los días en moto, y cuando no tenían práctica jugaban en la cancha que tenían en casa. Teníamos que comprar una pelota cada tanto (risas). A los 13 años él salió de casa para ir a volverse futbolista”, comentó. Finalmente, agregó. “Sabemos que es difícil porque todos son excelentes jugadores, pero él sabe que por estar ahí ya es un premio y un sueño cumplido. Y si le toca jugar, vamos a esperar un gol suyo”.

