En el primer tiempo se vivieron las emociones más fuertes del partido, pero los noventa minutos fueron muy intensos. Cada uno con su estilo generaba peligro y los dos arqueros, tanto Santiago Rojas y Nicolás Campisi, se hicieron figura.
El que golpeó primero fue Sol, con un centro perfecto de Víctor Ayala y cabezazo impecable de Gustavo Mencia. El famoso gol de vestuario se hacía presente en Barrio Obrero.
Pero el Trico no reculó y reaccionó al toque, con el tanto de Brahian Ayala de cabeza, tras una gran jugada colectiva en la previa.

