Ayer jugando de local en el inicio de la Liga de Campeones de Europa el conjunto culé perdió por 3-0 contra Bayern Múnich, que fue muy superior.
Dos goles de Robert Lewandovski y uno de Thomas Müller dejaron en ridículo a un Barça que se cae a pedazos.
El poderío físico y táctico del Bayern fue demasiado para un conjunto azulgrana muy lejos de ser un rival temible ante los colosos de Europa, pero que puso sobre el terreno de juego en la segunda parte a los jugadores jóvenes que le dan esperanzas de cara al futuro.
El Barça no perdía el partido inicial de la Liga de Campeones desde el curso 1997-1998, cuando bajo las órdenes de Louis Van Gaal cayó por 3-2 ante el Newcastle United. Desde entonces, los azulgranas habían cosechado 17 triunfos y 5 empates. La racha terminó.

