Pocos saben que siendo aún bebé sus padres se separaron y la mamá la abandonó. Su papá cuidó de ella y sus cinco hermanos. Estos murieron luego que la nueva pareja del hombre les diera de comer vidrio molido. Ella se salvó porque no estaba.
A los 13 años ya fue mamá. Y hasta hoy se rebusca para que a sus hijos, hoy suman 39 (seis fallecieron), no les falte nada, a pesar que el marido la abandonó hace tres años, cuando nació el último y el único que llegó solo. Son 29 varones y 16 niñas.

