Primera uróloga del país: Machos van mentalizados que "toiko la oikóa"

Por lo general, el hombre acude al consultorio mentalizado en que le harán el tacto rectal, aseguró la profesional médica.

| Por Alex Noguera
La doctora Liliana junto a sus colegas hombres.

Su amor por la especialidad de urología le nació cuando asistía a reuniones en donde los profesionales hablaban del tema. “El interés me nació y aquí estoy”, confiesa. Hablamos de la doctora Liliana González, quien por vocación, se animó en el 2014 a entrar a un “mundo” donde solo había hombres y se convirtió en la primera médica uróloga del país.

“Soy la primera mujer en obtener el título de especialista en urología en el país. En el Paraguay somos tres mujeres especialistas en urología y otras tres en formación. Somos pocas todavía, pero iremos aumentando”, explica.

En esta nota para Crónica, la doctora cuenta -sin dar vueltas- su labor de revisar al “mejor amigo del hombre” y así evitar entre otras cosas el cáncer de próstata.

- ¿Cómo toma el paciente que una mujer le revise “ahí”?

- Muy bien. No hay problema de bajarse el pantalón frente a un hombre o una mujer, es lo mismo, somos desconocidos.

- ¿Y en cuanto al tacto rectal?

- El que se va al consultorio ya acude mentalizado de que se le va a hacer el tacto rectal. Primero te miran y luego sueltan la frase, “y bueno”. Hay algunos que dudan, medio que están entre bajarse o no el pantalón, estiran otra vez.... Pero, por lo general, el hombre ya va al consultorio con la mentalidad de “toiko la oikóa”, por decirte de alguna manera.

- Y se entregan...

- Y sí. Por lo general los hombres siempre acuden con alguien al consultorio, casi nunca van solos: le acompaña la mamá, la abuela, la tía, la esposa o lo que fuera. Siempre van acompañados, entonces no hay problemas. Aparte, está la explicación de la importancia de que lo haga.

Ella es la primera médica uróloga del país.

Gaseosa por “desvirginar” al marido

- ¿Te pasó algo raro alguna vez con un paciente?

- Con el paciente no, pero con su señora sí. La mujer llegó a eso de las 10:00 de la noche, luego de que su marido haya consultado, y me obsequia una gaseosa de 2 litros. Feliz me puse y le pregunté por qué el regalo y me contestó “porque le ‘desvirginaste’ a mi marido (risas). Estaba feliz la señora porque le ‘desvirginé’ a su marido. Nos matamos de la risa de eso. “Perdió su invicto he’i”. Bueno, son comentarios, escuchamos y quedan...

- ¿Y tus colegas hombres ya se acostumbraron a ver a una uróloga entre ellos?

- Se acostumbraron ya. Hace poco me dijo un colega: “Hasta ahora Lili desconfío de que vos no seas mujer”, jajajaja... Es que yo en este “mundo de hombres” entre comillas soy una más, soy como ellos.

Noviembre Azul: “Vienen a consultar muchísimos”

- ¿Te tocó revisar a algún amigo o conocido?

- Sí. La verdad que yo lo veo sin ninguna diferencia: amigo-paciente y doctora. Lo que suele pasar es que me dicen “tengo un amigo que tiene tal problema” y al final de la conversación ya sé que era él el del problema.

- “Noviembre Azul”, ¿acuden más los hombres a consultar?

- Están viniendo muchos a consultar y eso está buenísimo. Está teniendo mucha repercusión la publicidad de todo lo que sea “Noviembre Azul”. Están dejando de lado ese tabú que había. En el Hospital de Clínicas por ejemplo se da turno para 30 pacientes por día y por fortuna todos se llenan, de lunes a sábado. Es muy importante que los hombres mayores de 50 años consulten una vez al año, como el lema del año pasado, una vez al año no hace daño. Hacerse un control completo.

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