La misma se encontraba cumpliendo una condena de 5 años en el Buen Pastor y la defensora pública, Doris Elda Arias Ayala, gestionó su defensa.
La mujer deseaba ser beneficiada con la medida de la redención, pues la misma participó de talleres, charlas de apoyo a la rehabilitación y reinserción de mujeres privadas de libertad, que lo consiguió finalmente.
La representada se desempeñó en el área de producción Kuña Pepo y en la Fundación Princesa Diana realizando trabajos de costura. Al mismo tiempo estudiaba en el Centro N.º 79 San José del Programa de Educación Básica Bilingüe para adultos. A todos estos elementos se le sumó el informe técnico criminológico, planillas de estudio y trabajo para solicitar el beneficio de la redención.
La jueza de Ejecución, quien en base a los documentos presentados por la Defensa Pública, otorgó la redención descontando 280 días que había alcanzado con su esfuerzo, reflejado en su trabajo, estudios y muchas otras actividades que estaban plenamente acreditadas con los documentos correspondientes.

