“Desde que nació está conmigo y cuando cumplió dos meses empezamos a viajar. Ya recorrimos muchas partes del país. Ella es mi dupla y le encanta hacer esto”, detalló el hombre en comunicación con Crónica.
Contó que así como lo hizo su perrita él también empezó con el turismo interno, pero con el modo “a dedo” y aseguró que por medio de eso se ganó muchos amigos.
“Nos vamos al costado de la calle y hacemos dedo. Nos fuimos al cerro Acatí y después volvimos. Solíamos viajar hasta más lejos y por varios días. Solemos acampar en los cerros, hacemos peña con otros viajeros y todo se sorprenden con la capacidad de adaptarse de ‘Nómada’, es la mejor viajera”, dijo avei Abraham. Comentó que la perrita se ganó muchos amigos en los viajes que hace y explicó que salta de la felicidad cuando le dije que van a salir para viajar. “Ella entiende todo eso, salta de la emoción”, recalcó.
En pandemia espera mucho por el aventón

Abraham comentó que volvieron a los viajes después de casi dos años de descanso por culpa de la pandemia. Explicó que la situación vivida con el covid-19 afectó la actividad que hacían, ya que el famoso “aventón” ya no tiene tanto éxito. “Antes de la pandemia lo máximo que esperábamos era media hora, ahora solemos estar hasta dos horas. La gente no nos quiere alzar”, lamentó el joven. Explicó que otra situación que afecta la actividad es el aumento de la inseguridad, debido a que muchas personas ya le miran con cara de delincuentes. “No hay más confianza en la gente y así no podemos viajar, no quieren subirnos por miedo a que sean asaltados”, dijo.

