Los médicos del Hospital de Niños Albert Sabin en Fortaleza quedaron asombrados con la situación, sin embargo, declararon que era “una anomalía congénita rara”, la cual se entiende como un “apéndice fibroelástico”.
Según el Journal of Pediatric Case Reports, el caso pasó a principios de este año, pero recién se hizo mediático estos últimos días. Asimismo, se indicó que identidad del niño se ha mantenido en el anonimato y que no presentó otras complicaciones, algo que estuvieron esperando asegurar para dar a conocer la información.
Los médicos decidieron extirpar la cola mediante una cirugía. Una vez retirada, su análisis reveló que la bola de 4 centímetros estaba hecha de grasa de tejido conectivo embrionario, mientras que la cola solo era tejido deshuesado.
“Después del análisis clínico y los exámenes de imagen, no identificamos ningún componente neurológico. Esto hizo menos compleja la cirugía de remoción”, inf ormó el cuerpo médico.

