PÓRA EN CERRO LEÓN. “Cada noche se escuchan lamentos”

Durante toda su vida vivió rodeado de los fantasmas de la Guerra Grande, cuenta don Porfirio Cabrera, quien junto a su esposa e hija son los encargados de cuidar el predio del campamento Cerro León, en Pirayú, departamento de Paraguarí.

| Por Alex Noguera
Según don Porfirio, los ruidos extraños siempre se escuchan a la noche.

“Para mí es normal que los movimientos empiecen a las dos de la mañana. Cuando hay mal tiempo los gritos y gemidos o pedidos de auxilio empiezan apenas se oculta el sol. Ya no le hago caso, estoy acostumbrado, por suerte nunca vi alguna sombra, pero a mi esposa e hija ya se les apareció en varias oportunidades”, contó el karai de 53 años, quien vive en el lugar desde que nació, ya que su padre era el antiguo sereno del lugar y él quedó en su reemplazo.

Don Porfirio Cabrera.

“Muchos no creen las historias de fantasmas, pero existen. Hay veces que mucha gente viene a querer acampar en este lugar, yo le cuento de los movimientos que hay, pero ellos toman en broma y luego no aguantan y de madrugada toman sus cosas y salen corriendo de acá”, dijo.

“En una oportunidad vino una familia para acampar, prepararon todo su camping, luego de compartir se acostaron como para dormir, a eso de las tres de la mañana uno de los muchachos que estaba solo en el camping sintió que alguien estaba gimiendo en su espalda.

Cuando se dio vuelta a mirar vio un bulto negro que luego desapareció. Salió gritando y corriendo en medio de la oscuridad, cuando se recupero del susto alzaron todas sus cosas en el vehículo y en medio de la oscuridad dejaron este lugar”, contó.

“Espíritus no pueden descansar”

Según la historia, en el campamento Cerro León había 84 casonas de las cuales hoy día solo dos quedan como recuerdo. Según cuenta don Porfirio, una de ellas fue la que se utilizaba como enfermería y ese es el lugar en donde más movimientos hay. “Hay veces que al pasar por acá se escuchan lamentaciones o ruidos de cadenas que se arrastran. Dicen que acá quedaron 50 soldados al terminar la guerra y que fueron torturados para contar dónde estaba el oro y después fueron degollados. Creemos que son esos espíritus los que se siguen manifestando”, dijo.

“Dicen que los espíritus ya descansan en cien años, pero estos espíritus parece que no pueden descansar porque siguen custodiando los tesoros que fueron enterrados acá”, dijo don Porfirio.

Varios lugares misteriosos hay ndaje en zona del campamento

Una belleza es la famosa cascada Madame Lynch.

Cerca del campamento, pero ya en una propiedad privada, se encuentra la cascada Madame Lynch.

Según cuenta la historia, el mariscal Francisco Solano López mandó a construir a sus soldados en un arroyo tres piletas de piedra para que su amada se pudiera refrescar.

Otro de los lugares misteriosos que se encuentra en la zona es el cementerio donde cuentan que más de cinco mil personas fueron enterradas y en donde también los pobladores y visitantes suelen ver bultos que flotan o escuchan gritos, especialmente cuando entra el sol. “En una oportunidad estuve trabajando en la zona del cementerio y escuché que una tropa venía con todo y al darme vuelta no había nada”, contó Porfirio.

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