Ella ya vendió el puesto, pero por lo visto se arrepintió y no quiso dejarlo por nada del mundo
Suegrakué y yernokué se trenzaron en una pelea estilo mercadera ayer, de madrugada, justamente en el Mercado 4, porque el yernokué se fue a reclamar el puesto de ventas que le compró a su suegra y quería trabajar en el sitio.
La doña ni ahí luego iba a permitir que le saquen y, tipo la leona herida, sacó sus uñas, reventó a patadas varias botellas de cerveza, armó un lío de aquellos y finalmente el yernokué se retiró nomás del sitio. Dijo que iba a llegar hasta las últimas instancias en la Justicia para ocupar el puesto que considera legítimamente suyo, porque lo compró de su suegra en el tiempo en que andaban bien.
El guarará se produjo a eso de las 02:00, en Pettirossi y República Francesa.
El yernokué se identificó como Mario Jesús Zaracho Ferreira (30), maestro, vecino del barrio Rincón, de limpiolandia. La vendedora de yuyos y suegrakué del docente katu fue identificada como Soledad Thompson de Balbuena, vecina del kilómetro 29 de la Ruta 2, barrio Guadalupe, de Itauguá.
Transferencia. La transferencia del puesto de la suegrakué a su yernokué fue aprobado por resolución interna número 32/11 de la Muni asuncena y eso quería hacer cumplir el docente.
“Yo nací en este puesto de trabajo, no le voy a entregar jamás, hace 22 años que estoy vendiendo aquí, yo tenía apenas 8 años”, se plagueaba la doña ante los caquis del puesto policial del Mercado 4, quienes fueron llamados cuando comenzó la “mercadeada”. La vendedora de yuyos llegó al sitio acompañada por varios de sus vecinos y amigos e hicieron la “invasión de puesto”, tipo carperos profesionales. Ante tal situación, el yerno decidió nomás retirarse del sitio.
FRASES
Yo nací en este puesto, no voy a entregarle nada a este tipo.
Tengo mis derechos también, aunque él se dejó de mi hija.
Yo comencé a trabajar hace 22 años, desde esa vez estoy aquí.
- Soledad Thompson, Mercadera
¡LA BIRRA!
Todo el asunto quedó en el opareí; lo que más lamentaron quienes estaban mirando el “espectáculo” fue la patada que le dio la señora a las botellas blancas de “Pilsen Nai” bien frías que estaban en el lugar, después se calmó todo el mercado.
5.000 puestos de ventas más o menos funcionan en el Mercado 4, a esos se los puede llamar “legales” pero se multiplican a fin de año.