El asuntéki ya pasó ra’e hace como 11 años, pero por lo visto a la mitãkuña se le quedó en su ahy’o
Pedro Gastón Mendoza (68) fue denunciado por su hija ¡11 años después!, de haberla violado en su propia casa. El hombre dijo que sí realmente tuvieron relaciones sexuales, pero “con consentimiento” de la quinceañera. El hombre tenía la orden de captura encima y los caquis luqueños lo apresaron. Ayer quedó a cargo de la Fiscalía, oke hína en el piso de la comisaría, mientras tanto.
- ¿Cierto pio, don Pedro?
- Sí, cierto es. Nosotros tuvimos sexo con mi hija de 15 años; ahora tiene 26 años. Pero no fue a la fuerza, como dicen; fue por voluntad propia.
- ¿Cómo?, no entiendo.
- Hée… Lo que pasa es que su mamá salía mucho de la casa y nosotros nos quedábamos, yo chupaba mucho y así pasó. No fue una vez, sino varias veces, pero hace mucho, once años ya pasaron de eso.
- ¿Y por qué ahora te denuncia?
- Se enojó conmigo porque le saqué su celular que yo luego le compré kuri, por eso nomás comenzó todo y me dijo luego que me iba a denunciar.
- ¿A qué te dedicás, don Pedro?
- Chéko ahora soy jardinero, pero antes ganaba mucha plata, tenía una feroz casa que sacamos juntos con un comisario en Palma Loma. A la mitad nos partimos, pero perdí la casa porque hipotequé y no pagué, por eso me echaron de mi casa.
- ¿Y ahora qué va a pasar?
- Vivo por allí nomás. Lo que pasa es que ya no tengo plata, tengo problemas del corazón y necesito varios remedios, chesogue vera ko’ãga, mi amigo, me tienen que operar también.
- ¿Tenés otras hijas?
- Dos hijas nomás tengo, la otra tiene 35 años, pero con ella no pasó nada. Con la otra nomás fue, mi esposa murió el 29 de enero pasado.
LO DIJO
“Aipota cheperdoná por lo que hice, ya tárdema ningo, pero estoy arrepentido”.
- Pedro Gastón Mendoza Papá arrepentido
DE LA PRÓSTATA
Don Pedro Gastón Mendoza (68) usa dos anteojos para poder ver bien, dijo que se tiene que operar de la próstata y también de hernia. En un momento de la entrevista se le caían lágrimas de los ojos y dijo que estaba arrepentido de todo lo que hizo con su hija. Cuando terminó la entrevista pidió seguir durmiendo nomás sobre un colchón que le pusieron en el piso, en la oficina de guardia de la comisaría luqueña.