Aunque usted no lo crea: ¡Hay buenos programas!
Nuestra tevé tiene el Ying y Yang entre su programación. Esta vez quiero dedicarme a contar lo que me gusta de la tele, ese lado bueno, que aunque no lo crean; nuestros Canales están tienen silenciosos ciclos exitoso, que no necesitan de la aprobación de los periodistas y menos de este escritor. Así como existen sucesos televisivos sin prensa, también hay personajes que avanzan lateralmente ajenos a las disputas, que no anda necesitando de la gran usina de controversias que alimenta a toda la tele para ir surgiendo, pero de esto hablaremos en otro apartado. Hoy les dejó mi lista -no tan larga- de buenos programas de tevé nacional: “Algo anda mal”, “Tercer tiempo”, y “¿Qué y Cómo se Hace?”. Y va mi justificación.
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“Algo Anda mal” se ha destacado en dos emisiones en demostrar como la gente con capacidad diferente tiene todas las complicaciones de pasearse por Asunción o mostrar como la propaganda para rescatar un niño de la calle es una ilusión. Grabando a dos cámaras notas callejeras y con un aire del extinto programa “Invisibles”, el ciclo aborda temas tan sociales y olvidados por otros programas.
Por el lado de “Tercer tiempo” la combinación de diferentes estilos de conducción y humor lo hacen un programa atrapante. Por un lado tenemos una co-conductora linda, fina de esas que todos llaman “culí”. Un conductor que lleva a sus entrevistados a la comodidad y un personaje humorístico, único: “El abuelo”. El personaje que no tiene pelos en la lengua y luz verde para decir todo lo que quiere. A todo esto debemos sumarle que es el único show que incursiona con bloques como si fuera un programa de archivos, es decir, emiten una opinión y muestran imágenes de archivo para tener un contexto bien definido.
“¿Qué y Cómo se Hace?” de Red Guaraní, “me gusta” como dice el Facebook. Es un formato igual al del Canal Discovery Channel, pero esta copia casera es muy buena. Son minis documentales dónde se muestra en un pantallazo bien editado cómo se hace desde una pequeña artesanía, hasta un producto muy industrial. Claro ejemplo, de un buen programa, pero silencioso.
Estos son pocos ciclos que no recurren a la efervescencia vacía y pasajera. Los demás siempre están buscando mostrar tetas y colas para sumar un puntito más. Pero al final del camino, sobreviven las ideas, el carisma y los talentosos. Sino, pregúntenle al 80% de los participantes de los casi-realities Rojo, Yingo y Calle7. Tan exitosos como efímeros.
Pero a la larga hay gente que come gracias a estos programas nacionales, ya sean pertenecientes al Ying o al Yang.
Omar Delgado
(Mañana un vistazo al nuevo Baila conmigo)
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