Los informativos más relajados
Aunque no soy asiduo televidente de los noticieros mañaneros, sí los intento mirar tres veces a la semana por lo menos, porque me divierten. Estos espacios nos muestran básicamente repeticiones del día anterior sumados a espacios de salud, cocina y pequeñeces mas prolongados que en la noche. Cada noticiero por supuesto tiene su propio estilo particular y compiten unos con otros con el “cazanoticias” en los barrios. En general este es el mejor espacio que veo en los noticieros, se generan anuncios que medianamente intentan crear un dispositivo de acción ciudadanía y respuestas inmediatas a problemas de la ciudad, sin embargo la exagerada puesta en escena de un aparato amarillista y morboso deja que estos espacios caigan en la búsqueda de peces chicos, de infractores de tránsito y de incautos que si bien si cometen infracciones e ilegalidades, roban el lugar a los peces gordos de nuestra “isla rodeada de tierra”.
La sección de deportes no me interesa en lo absoluto cuando se emite en Canal 13. En “Bien temprano” a la presentadora de deportes aún le falta mucho para estar dónde está. Ella es el único motivo que me obliga a un rápido zapping, el clásico “no se muevan” es para mi “cambie rápido”. El ciclo de Canal 13 marcó pautas a la hora de poner en pantalla un noticiero distendido. Si con decirte que en bermudas conducen el programa, basta y sobra.
En “La mañana de cada día” creo que la sección, ya muy criticada, del chiste de Mario Ferreiro. Los chistes de “Jaimito”, “Cachique” y demás fauna, van más allá de lo inocente en el horario que son narrados y con el condimento que Mario lo ilustra casi hasta con gestos para ser “reíble” el chiste. La pareja de Yolanda y Mario es una de las combinaciones perfectas que ha parido la tevé. No hace falta que vayan por la rama de los chistes verdes para ganarse simpatía.
En cuanto a “Día a día” es como el más aburrido de los noticieros mañaneros. Pero el momento en que Arturo Rubin entra para comentar las noticias deportivas marca la diferencia. La química y el juego que tiene con Óscar Acosta me hace recordar momentos brillantes de debates entre Benjamín Fernández Bogado y Arturo en el noticiero central de Canal 9 años atrás.
El minuto después de terminar de dar las noticias de la mañana, uno se queda pensando en el chiste de Mario, en las piernas de Maricel Thomen y quién era el jugador del siglo pasado del que hablaban Óscar y Arturo. Una manera diferente de informar para tener en cuenta en los noticieros centrales.
“Día a día” es como el más aburrido de los noticieros mañaneros.
Se el primero en comentar!