El deceso se produjo en Buenos Aires, en donde estaba internado en el Hospital Universitario Austral desde finales de julio por un problema hepático. Allí recibió en su momento la visita de monseñor Edmundo Valenzuela y de su sucesor en el cargo, el obispo de Ciudad del Este, Guillermo Steckling.
Livieres fue destituido del cargo en setiembre de 2014 tras una intervención de la Santa Sede en la diócesis a su cargo, a causa de manejos desprolijos en materia administrativa, y por la defensa que ejerció a favor del sacerdote argentino Carlos Urrutigoity, investigado por abuso sexual en menores.

