La señora Obdulia Florenciano, madre del policía Edelio Morínigo, secuestrado por el Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) desde el pasado 5 de julio del 2014, había mencionado que se crucificaría en la capital del país el próximo lunes 19 de octubre como reclamo de una solución al plagio.
Ante esta situación, el ministro del Interior, Francisco De Vargas, convocó a una reunión en la Comisaría 18.ª del distrito de Santa Rosa del Aguaray, en San Pedro. Allí se juntó con los padres del policía secuestrado y el comandante de la Policía Nacional, Críspulo Sotelo, a más de altos jefes de la zona.
Según Obdulia, “la reunión fue a iniciativa de De Vargas. Me llamó y me pidió para que venga. Hablamos principalmente sobre mi pedido de informaciones del paradero de mi hijo y también sobre la audiencia que quiero con el Presidente de la República”.
Contó que “el ministro se comprometió a buscar la forma para que me pueda reunir con Horacio Cartes y la medida de fuerza de crucificarme era a los efectos de que me hagan caso. Ahora que hicieron caso a mi pedido llegamos a un acuerdo y voy a esperar” dijo la señora, descartando que cumplirá su promesa.

